El Dr. Carlos Tena Tamayo, Comisionado Nacional Contra las Adicciones, impartió en el Club de Leones, la conferencia “Las drogas y las personas”, en donde destacó que lo grave de las drogas es que dañan a las personas, no sólo la salud de quienes las consumen sino también a quienes son víctimas de agresiones, accidentes y sufrimiento que deriva del comportamiento de quienes las usan.
Destacó que la adicción es una enfermedad crónica, que al igual que la diabetes o hipertensión amerita atención profesional permanente, pero para ello hay que eliminar el estigma que tienen las personas con adicciones, para que se acerquen con más confianza a los centros de tratamiento. Dijo que hay que considerarlos enfermos no delincuentes o viciosos.
Refirió que al inicio de la actual administración federal, se tuvieron los resultados de la Encuesta Nacional de Adicciones que reveló la tendencia ascendente de consumo de drogas ilegales y alcohol, con mayor incremento en menores de edad y particularmente en mujeres, así como mayor consumo de drogas más adictivas y peligrosas como heroína y anfetaminas. Aclaró que aunque el número de consumidores no es considerable (alrededor de 1.2 millones), sobretodo al compararse con otros países, se tomaron acciones por las tendencias y comportamientos observados.
Refirió que el Gobierno Federal no sólo combate la oferta sino al mismo tiempo la demanda de drogas, al establecer una campaña nacional de prevención de adicciones y construir centros especializados para apoyarla y dar atención primaria a quienes inician el consumo, además mencionó que se ha establecido una importante red de atención con 323 Centros Nueva Vida, los Centros de Integración Juvenil, los Centros privados de tratamiento residencial y los Grupos de Ayuda mutua.
Aseguró que en nuestro país se están realizando acciones concretas para descriminalizar a las personas con adicciones o consumidoras de drogas, entre estas destacó la despenalización por la posesión de droga en dosis para consumo personal, así como la creación de juzgados para que las penas por delitos menores cometidos bajo el influjo de las drogas, sean remplazadas por tratamiento y lograr así una verdadera reinserción social y familiar.
Antes de concluir su disertación, exhortó a quienes son padres de familia para que se co-responsabilicen para que sus hijos menores de edad no consuman alcohol, pues dijo hay evidencia científica de los graves daños que ocasiona a su cerebro; también los motivó para que se conozca la información que les permita saber cómo actúan las drogas, cómo identificar a quienes ya las están consumiendo y qué hacer cuando un hijo o alguna persona conocida se encuentra en tal situación.
Al concluir mencionó que el éxito en la prevención de adicciones se podrá dar porque en esta tarea “todos somos uno”.
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